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¿Entregar llaves en mano o usar candados automáticos en una vivienda de uso turístico?

¿Entregar llaves en mano o usar candados automáticos en una vivienda de uso turístico?

La entrega de llaves en las viviendas de uso turístico es uno de los momentos clave de la relación con los huéspedes.Ultimamente se ha hablado mucho sobre cómo hacerlo de la mejor manera: ¿personal o telemáticamente?¿Cuál de las dos opciones es mejor? 

Cuando se entregan las llaves personalmente se pueden presentar algunos inconvenientes, como que los huéspedes lleguen con retraso o a horas intempestivas de la noche.

A favor está el hecho de que se asegura que la persona que realizó la reserva es la misma que está recogiendo las llaves o que las personas de la reserva son efectivamente las que aparecen, aunque luego pueden venir más.

Otro punto a favor de la entrega personal es que se cogen los datos de los huéspedes para informar a la policía.

Hay incluso quienes involucran a los vecinos para que ellos entreguen las llaves a los huéspedes.

Finalmente y no menos importante, a los huéspedes se le dan indicaciones de la casa, se le recuerdan las normas y se le facilitan datos de interés sobre qué hacer en los alrededores, los mejores restaurantes, entre otros temas.

La tecnología para abrir las puertas

Hay cerraduras que funcionan con claves que se pueden ir generando automática o manualmente para cada huésped.

Estas cerraduras son costosas, pero pueden ser aliadas para evitar desplazamientos a las viviendas cada vez que haya que entregar las llaves, evitar el coste de duplicar llaves en caso de extravíos y dar mayor seguridad a la vivienda y a la finca, ya que se evita que varias personas tengan acceso a las llaves que dan acceso a ambas.

En contra, el coste y el mantenimiento de la cerradura, ya que puede requerir baterías cada cierto tiempo, conexión eléctrica y/o a internet o puede incluso ser vandalizada.

Hay algunas que no requieren conexión a internet y otras, en cambio, pueden ser gestionadas remotamente con una app.

Lo que quizás haga falta sea el toque personal que no sólo entrega las llaves y da ciertas indicaciones, sino que ayude a trasmitir que se trata de una casa, de un hogar, más que de una simple vivienda turística.